Contribución de Blithz Lozada al Boletín Informativo del Colegio de Politólogos de La Paz. El texto, enérgicamente y con valentía, critica a la Universidad Mayor de San Andrés, que disponiendo de 53 institutos de investigación, contando, aproximadamente, dos mil quinientos docentes y 79 mil estudiantes, lamentablemente, tiene muy escasa producción científica. La creación intelectual de investigadores que reciben sueldo por la obligación de aportar a la ciencia, es mínima; la publicación de papers tiene escasa relevancia y no se la difunde, en algunos casos, ni siquiera en lo mínimo. Pareciera que la mejor universidad de Bolivia prioriza la interacción social, antes que la ciencia o la innovación. Es alarmante cómo se da énfasis a la "entrada universitaria“, de parte de autoridades, docentes, estudiantes e incluso administrativos. Para la mayoría de los actores, se trata del evento institucional más importante de cada año, por lo que disponen que dicha actividad folklórica tenga recursos financieros, materiales y la máxima atención, incuestionablemente. Existe una valoración masiva del despliegue de bailes interminables que consumen recursos, ocupan tiempo, generan contaminación acústica y definen la identidad institucional de manera incontestable, sin que los avances académicos ni los logros científicos puedan comparárselos. El texto señala la necesidad de realizar auditorías para que la obligación remunerada de los investigadores de producir artículos y libros, sea verificada anualmente, para fortalecer la producción científica, tecnológica y de innovación, con efectos deseables para mejorar la docencia y la interacción social que sea útil a la sociedad.