Contribución de Blithz Lozada como respuesta a invitación expresa. El ensayo desarrolla un tema clave trabajado minuciosamente: la relevancia de las políticas públicas sobre la educación científica en Bolivia en prospectiva hasta 2030 según los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La formación científica es fundamental para alcanzar logros económicos y sociales sostenibles. Nutren el texto las posiciones de expertos con exhaustivos análisis de las tendencias, mostrando los efectos de la educación pública que no forma a la persona; de un sistema que se reproduce en un nivel deleznable y de la calidad científica bajísima. Se debe diseñar una educación inclusiva y de calidad como herramienta social para el crecimiento económico, el progreso cultural y el desarrollo moderno con pluralismo y tolerancia.
En contextos de pobreza y subdesarrollo, la equidad educativa precautela los derechos de las facciones para la alfabetización universal, genera capacidades críticas y prepara para el ejercicio profesional y la creación de ciencia. Esa es responsabilidad de los gobiernos que no cumplen; deben superar el temor y el odio a lo foráneo, el etnocentrismo y el rechazo a la competitividad. Es imprescindible evaluar la calidad educativa visibilizando las brechas entre ricos y pobres y enfrentando los problemas de género, de los pueblos indígenas y de las personas con capacidades diferentes. Las políticas estatales deben impulsar la calidad universitaria y la investigación para mejorar el bienestar social,
combinándolas con valores humanísticos y superando los enfoques de tradiciones culturales.