Debido a los conflictos que surgieron como producto de la aplicación de la Mención en Filosofía Andina y Culturas durante las gestiones 2015 y 2016, particularmente, respecto de la impropiedad de que la cursen profesionales que no tuviesen título de licenciados en Filosofía, incorporándose gracias a títulos de otras disciplinas, la Carrera de Filosofía, por determinación de autoridades superiores, encomendó a Blithz Lozada elaborar un diseño curricular autofinanciado. El documento para dicha mención, aprobado posteriormente, dio lugar a que quienes estuviesen en la situación descrita, convaliden las asignaturas que aprobaron y se sometan a un régimen distinto al de la Maestría Terminal. El diseño curricular elaborado por Lozada es igual, en gran parte, al de la misma mención de la Maestría Terminal, contiene similares acápites, malla curricular y materiales. Pero para fines administrativos, incluye resoluciones facultativas, documentos que respaldan la coordinación y la docencia del programa, pruebas de su ejecución impecable en el proceso académico, convocatorias publicadas y otros textos institucionales. Así, aunque el diseño curricular resolvió el impasse y los maestrantes con títulos diferentes al de Filosofía no se perjudicaron académicamente, con posterioridad, no hubo la elaboración y menos la sustentación de la cantidad de tesis de postgrado que se esperaba.