La décima séptima contribución de Blithz Lozada al Anuario de la Academia Boliviana de la Lengua consiste en un texto académico que explora el impacto de la inteligencia artificial en la comunicación y en la producción de textos. Señala que existen modelos como Chat-GPT que lograrían resultados indistinguibles de la capacidad humana, por ejemplo, en la realización de traducciones y la redacción. Sin embargo, el autor advierte acerca de los riesgos éticos, como la desinformación y el cumplimiento de agendas ideológicas pre-programadas que sesgarían las respuestas automáticas. A pesar de los avances técnicos, Lozada sostiene la necesidad de tener en cuenta que la inteligencia artificial no piensa, solo procesa datos y realiza inferencias lógicas. Basándose en autores como Aristóteles y Heidegger, de quienes señala importantes citas, argumenta que el lenguaje es la casa del ser y que una propiedad esencial del ser lo humano es la búsqueda de la verdad, además de las capacidades de comunicarse y de reflexionar sobre el sentido de la existencia. Mientras la inteligencia artificial solo asocia contenidos, la filosofía requiere de una conciencia histórica y una vocación subjetiva para crear pensamiento nuevo, original y trascendente. Para estar informados sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, es interesante la referencia del texto a un experimento donde traductores humanos y sistemas de inteligencia artificial efectuaron traducciones de una novela en inglés al español, sin que estudiantes de Lingüística pudiesen identificar qué producto correspondía a personas con alta especialización o al resultado del procesamiento de la inteligencia artificial. En suma, el avance de esta, incluso en tareas que antes se consideraban exclusivamente humanas, como el aprendizaje y la comunicación, es un tema que debe ocupar a los académicos actualizados que investigan actualmente. En fin, el texto analiza el impacto y las capacidades contemporáneas de la inteligencia artificial en el ámbito lingüístico. La versión en pdf del N° 32 del Anuario se encuentra en el sitio web de la Academia Boliviana de la Lengua, siendo posible obtener cada artículo independientemente del texto completo que consta de 405 páginas.