El texto hace consideraciones en torno a la personalidad y la obra del filósofo efesio, Heráclito. Es una aproximación que muestra características de su carácter enigmático, la tendencia inequívoca a considerarse aristocrático, opuesto a la plebe, melancólico y un tanto misántropo. El artículo analiza como parte de su ethos, la idea que tenía sobre la verdad, siempre relativa y temporal; su concepción referida al conocimiento profundo que establece el dictamen necesario de que todo fluye; y lo concerniente a su valoración de la reflexión personal. Heráclito fue un encarnizado crítico de sus contemporáneos, ofreciendo en su obra que fue devorada por el fuego, Sobre la naturaleza, un conjunto de aseveraciones pletóricas de ambigüedad y oscuridad, dando lugar a interpretaciones diversas de su pensamiento, en particular, lo concerniente a la naturaleza, el cambio y la unidad de las cosas.