El autor presenta una reflexión de contenido epistemológico con planteamientos metodológicos. Es una invitación a plantearse preguntas, invitando a pensar y a pergeñar posibles respuestas a determinados problemas. Se dirige, especialmente a los docentes que forman a los profesores del futuro, de manera que sus enseñanzas no sean reductivas, eclécticas ni periféricas; motivando a que los futuros profesores, comprendan el sentido de la realización de tareas de investigación educativa. Particularmente, el libro resume y comenta los modelos de investigación prevalecientes desde el siglo XX: el paradigma positivista y el paradigma historicista, efectuando un recuento de sus límites y posibilidades.