El libro realiza reflexiones tendientes a motivar cuestionamientos y análisis concernientes a las identidades y a las conductas vinculadas con las mujeres. Es una disección de los componentes que, genealógicamente, han dado lugar a que las mujeres asuman determinados roles actanciales en la sociedad, papeles y preferencias, configurados en la peculiaridad específica de su contexto histórico y cultural. Se despliega una visión crítica de cómo Occidente habría definido y escrito explícitamente, delineando incluso de manera implícita, la construcción de guiones concernientes a la mujer, de modo que pueda o deba representarlos en el teatro de la historia. Prevalece en las tramas teatrales el guion de sometimiento al patriarcado, incluso cuando reproduce categorías supuestamente libres, imponiendo consciente e inconscientemente, determinadas tendencias y pautas.