En 2007, Blithz Lozada recibió un texto que es un relato erótico corto; es decir, una narración ficticia de media docena de cuartillas y 3500 caracteres, que contiene pasajes pasionales y tramas existenciales intensas. Se trata del erotismo y las emociones de un personaje, Laila, con vivencias en la ambientación de la ciudad de La Paz a fines del siglo XX. Lozada lo editó, pero no recibió la conformidad del autor anónimo, expresando su aceptación de la versión final. Por esta situación, lamentablemente, el cuento no se publicó. Laila es una mujer exótica, aunque a veces convencional en sus gustos, con una fuerte necesidad de distinguirse socialmente, en un contexto de vida diplomática en varios países. Es parte de una élite cultural, manipula y explota las relaciones humanas, sin reparo en saquear emocional y moralmente a quienes están en su alrededor. El relato incumbe al narrador, que tiene una relación erótica con Laila, mezclada de cariño, obsesión y desolación, en la que se revela vulnerabilidad, autodestrucción y sufrimiento. Laila trabaja en La Paz, como docente universitaria y funcionaria diplomática de su país, Divitland, destacando por su sofisticación y su supuesta superioridad de origen y cultura, incluso cuando padece enfermedades raras. Sus viajes de trabajo, patrocinados por Baltasar, su jefe diplomático para quien es su celestina, alimentan la imagen de mujer misteriosa, en un mundo de excesos y estilo bohemio. Por interés personal, es manipuladora y oportunista con sus amigos y relaciones amorosas, despreciando de modo encubierto a las personas consideradas inferiores. La relación de Laila con el narrador, Georgy, es compleja, mezcla de atracción pasional, dinámica de poder y dependencia emocional, con placeres poco intensos y sufrimiento, particularmente, cuando está atada al catre, llorando ante Georgy. Laila vive crisis internas, estimulada por drogas, recuerdos perturbadores y sensaciones de vacío existencial, precipitándose depresión permanente y autodestrucción. El cuento acaba con reflexiones sobre su tristeza y conciencia de una existencia de resentimiento, pérdida de fe en la humanidad y constante lucha interna que la consume, lejos del amor y la felicidad.